Los jugadores profesionales de fútbol, baloncesto y jockey no llevan gafas en los partidos y tú tampoco deberías. Las lentes de contacto aumentan el campo de visión y la seguridad cuando se llevan con la protección ocular adecuada.
El gimnasio es un lugar perfecto para las lentes de contacto.
Tu visión será clara y no se te resbalarán ni se te caerán como
puede ocurrir con las gafas. Es recomendable llevar una cinta en la cabeza para evitar que el sudor y los productos capilares entren en los ojos y los irriten. Y, por supuesto, mete
la solución OPTI-FREE® EXPRESS® SDMA en la bolsa del gimnasio y dale energía a tus ojos tanto como al resto del cuerpo.







